En el Taller de cocina se utiliza una metodología que busca que la participación de los alumnos, sea parte del proceso de aprendizaje. Se trabaja en un espacio especialmente equipado para la preparación de alimentos y se busca que en él todos sean artesanos del conocimiento.

Para los alumnos implica formar parte de una actividad donde realizan un intercambio, donde reconocen y valoran lo que otra

 

persona aporta, trabajando en forma individual o grupal.

Se ponen aquí en juego la reflexión y la experiencia, el análisis crítico de la propia conducta y la de los demás. Se fomenta la participación, el compromiso, la responsabilidad ante el grupo y la creatividad.